
Hola a todos los corredores y corredoras que me leen el día de hoy. Esta semana quiero comenzar diciéndoles lo agradecida y bendecida que me siento de iniciar un nuevo ciclo de entrenamientos de la mano de todos ustedes, de ir acumulando cada vez más kilómetros y mejores sensaciones en cada una de mis sesiones. Hoy iniciamos la semana número 19 con este bello blog y aprovecho para recordarles que, por disposición oficial (instrucciones de mi entrenador), no podré hacer más la rutina de Cardio ni la rutina de fuerza Rottweiler, debido a que las cargas de entrenamiento que comienzo a acumular son cada vez más exigentes. Sin embargo, gracias a su iniciativa y apoyo, surgió la maravillosa idea de guiar la rutina y que ustedes la hagan. Honestamente, de inicio, no pensé que ustedes estarían contentos con esta alternativa pero me hizo sentir mucha alegría saber que lo aceptan y que incluso quieren ser parte, además de sentir su cariño, al demostrarme nuevamente que son parte de mi sueño. Esta semana se ofreció Macario a venir al “set de grabación” (mi casa, su casa) a hacer una rutina guiada por mí, así que veamos cómo funciona este próximo jueves a las 7PM.
Continuando con lo nuestro y entrando al tema del Blog, hoy quiero tocar un tema inspirado en las entrevistas que realicé el día viernes en nuestro Facebook Live, a Daniela Torres y a Marisol Romero. Ambas, mujeres que inspiran y aunque desde distintas perspectivas y madurez deportiva, despertaron en mí muchas cosas que quiero compartir con ustedes ahora. Lo de hoy va dedicado a las mujeres, pero me gustaría que lo leyeran todos, con la esperanza de crear un poco de consciencia y hacer de mi pequeño entorno un lugar más feliz. Ambas entrevistas fueron muy bonitas, inspiradoras y diferentes. Tocaron ciertas fibras, pero especialmente el tema de las mujeres en el deporte.
A través de los años, las mujeres han logrado protagonismo en diferentes ámbitos sociales, desde lo económico, político y cultural. El deporte no es la excepción, cada vez somos más y más mujeres en actividades relacionadas a la actividad física. Por ejemplo, aún recuerdo cuando estaba en la secundaria y en la preparatoria, cuando yo era “una niña rara” por querer jugar fútbol en el recreo con los niños; sin embargo, hoy en día hay una liga de fútbol mexicana femenil, diez años después… lo que refleja que seguimos avanzando y tratando de equilibrar un poco más el mundo.
En 1967, Katherine Switzer escribió la historia, no sólo la de ella sino la de muchísimas mujeres, al cruzar la línea de meta del maratón de Boston. Fue la primera que finalizó un maratón oficial y lo hizo con una marca de 4 horas 20 minutos, pese a la prohibición que en ese entonces impedía a las mujeres competir en tal distancia. Llegó a la Meta con el dorsal 261, sin mencionar que los organizadores del evento intentaron sacarla a empujones y quisieron arrancarle el número de participación, pero los hombres que iban a su lado lo impidieron y la acompañaron hasta la meta. A partir de entonces las reglas del juego cambiaron y las mujeres pudieron participar por primera vez en los Juegos Olímpicos en la prueba de maratón.
En los últimos años, la presencia de mujeres en carreras y en otros deportes, no ha hecho más que crecer. La brecha entre hombres y mujeres es más delgada en los últimos 50 años, sin embargo, aún es grande. Muchísimas cosas siguen siendo pensadas por hombres y para hombres. Desde los aparatos en los gimnasios hasta el diseño de la indumentaria deportiva (que vemos que ha evolucionado en los últimos años).
Por otro lado, es cierto que la fuerza física y la velocidad en los hombres es superior, debido a que sus niveles de testosterona, biológicamente son más elevados; además de que cuentan con mayor cantidad de masa muscular y tienen pulmones más grandes que les permite tener un VO2 máximo más alto. Pese a esto, las mujeres hemos demostrado que somos capaces y fuertes. No estoy sugiriendo de ninguna manera la competencia entre hombres y mujeres porque realmente, aunque somos humanos, somos especies distintas.
Las mujeres al tener menos porcentaje de masa muscular, estamos más expuestas a lesionarnos, por lo que hay que ser un poco más cuidadosas al querer hacer de igual manera los ejercicios que hagan los hombres (no porque no los podamos hacer, sino que, es más invasivo en el cuerpo de una mujer).
Dejando de lado el tema físico, viene la parte emocional, que a su vez está altamente influenciada por el contexto social en el que vivimos. Los paradigmas y la forma en la que nos educan desde pequeños en nuestros círculos sociales e incluso los medios de comunicación, películas y todo lo que nos rodea, han tendido a situar a las mujeres en un rol no protagónico, donde incluso su deber principal era mantener la armonía del hogar a través de labores domésticas. Esto ha ocasionado en gran medida que los hombres y mujeres percibamos de forma muy distinta lo que pasa a nuestro alrededor.
Hablando del tema emocional, que es lo que quiero abordar, normalmente aunque tratemos las mismas emociones no las entendemos igual. Dependiendo de nuestro género, nos damos más o menos permiso de conectar con distintas emociones, por ejemplo: comúnmente, las mujeres podemos conectar y expresar de mejor manera la tristeza que el enojo y la tristeza mal enfocada impide que actuemos de una forma que nos encamine a nuestros objetivos. Los hombres, por otro lado, experimentan dificultades para manifestar el miedo. Expresiones como: –Los hombres no lloran, –Sé valiente (por no usar otra palabra), –Las mujeres mejor se quedan en casa, etc., han moldeado nuestro comportamiento en la sociedad.
Desde otra perspectiva, hablando de la parte hormonal, (que es la que nos juega de manera muy distinta a las mujeres, aparentemente “solo porque sí”), existen muchos estudios y opiniones no comprobadas del todo, debido a que las reacciones en cada organismo son distintas. Adicionalmente, experimentamos cada mes y en diferentes etapas de nuestra vida, cambios en nuestro cuerpo. Desde la adolescencia, e inclusive en etapas maduras y durante toda nuestra juventud o “etapa fértil”. Las hormonas siempre están jugando un rol importante y variable en cada mujer. La liberación de testosterona y estrógenos, limitan y condicionan el rendimiento deportivo, ya que a más testosterona (que es una de las hormonas responsables de que se produzca más fuerza y más aumento de masa muscular), mejor rendimiento. En el caso de las mujeres, en los días premenstruales o durante la menstruación disminuyen los niveles de estrógenos, y surgen cambios emocionales y conductuales (tristeza, irritabilidad, ansiedad), que pueden ser más molestos que cualquier síntoma físico (Abplanalp, 1983). También la percepción del esfuerzo, es mayor en la fase pre- y menstrual. Además, si se decide competir, especialmente en las pruebas de larga distancia donde el componente psicológico tiene gran importancia cuando aparece la fatiga muscular, el asunto se complica un poco más. No obstante, cabe mencionar que cada cuerpo reciente estos síntomas de manera distinta y la menstruación es variable en cada mujer, y para muchas, un completo misterio al experimentar irregularidad tanto en duración, espasmos e incomodidad a causa del ciclo menstrual.
Otro tema muy delicado que no quiero dejar pasar antes de terminar con este blog, es el de la inseguridad a la que nos vemos enfrentadas las mujeres en nuestro país. Los últimos años hemos normalizado el “vete con cuidado”, cuando vas a entrenar. Las mujeres tenemos que cuidar por dónde caminamos, en qué horarios salimos e incluso qué nos ponemos. Las licras o shorts cortos pueden ponernos en situaciones “peligrosas” o “no deseables”. ¿Por qué nos debemos sentir inseguras mientras corremos?, ¿estamos haciendo algo mal?, ¿por qué no podemos ir solas a entrenar muy temprano o muy tarde?. Lamentablemente vivimos en un país en el que es difícil ser mujer, no digo que solo las mujeres estamos expuestas a casos de violencia o inseguridad pero estamos más expuestas a razón de nuestro género.
Considero que estas son algunas de las razones por las que hay más mujeres que practican deporte, de las que no. Pero, ¿qué impulsa realmente a las mujeres a hacer deporte? Además de temas como la salud, aliviar el estrés, bajar de peso, sentirse bien consigo misma, en fin… motivaciones hay muchísimas. Estadísticamente, según el informe Women and Sport (Nielsen, 2016), las mujeres que hacen deporte durante la etapa formativa (primaria, secundaria) tienen 76% de probabilidades de seguir interesadas en el deporte por el resto de su vida. La tendencia es que, posteriormente, ellas impulsarán a sus hijas dentro de estas actividades. En mi caso, mi mamá influyó en que estuviera involucrada en actividades deportivas desde niña, pero sin dejar atrás todo lo anterior, creo que también el sentido de protección infundado en la vulnerabilidad hace que menos mujeres lo hagan todavía y aunque el running es uno de los deportes más practicados por mujeres, seguimos siendo minoría.
Para mí, correr es parte fundamental de mi vida, me hace experimentar una sensación de logro, de control sobre mi cuerpo y me llena en todos los sentidos. Correr es mi momento de conectarme conmigo misma, donde no necesito absolutamente nada más que tiempo para sentirme libre y desconectarme de los problemas e incluso un poco del mundo en el que vivimos, que nos hace sentir todo lo contrario en diversas ocasiones. Para mí, correr es aspiracional, hablando de los niveles que quiero alcanzar, es algo que me exige ser cada vez mejor, es un reto físico y mental que voy superando día a día, y quizás, ésta es una de las principales razones por las que me intereso tanto en mis cuidados, para poder hacerlo de mejor manera. Por eso mismo, busco estabilidad en las otras áreas de mi vida, para ser completamente yo a la hora de correr y poder brillar en mi camino a mi meta. Deseo de todo corazón que más personas y sobretodo, más mujeres se atrevan a experimentar el deporte en sus vidas, con la misma pasión o más de la que yo siento.
Te quiero dejar un fragmento del poema “Abre tus alas” que escribí, dedicado a las mujeres.
[…]
Eres el resultado de sueños, deseos
y hechos extraordinarios
combinados con alta genialidad
pero sobretodo persistencia.
Eres el resultado de la lucha de
Marie Curie, la científica más importante de la historia,
Rosa Parks, la primera dama de los derechos civiles,
Katherine Switzer, la primera mujer en correr un maratón,
Viginia Woolf, símbolo del feminismo y modernismo literario,
Coco Chanel, ícono de la mujer moderna y activa.
En fin, podría hacer una lista interminable
de mujeres que fueron víctimas de su entorno social,
y aun así, guiadas por su pasión
cambiaron la historia del mundo.
[…]
No escribo este blog con la intención de victimizarnos. Me siento feliz y orgullosa de ser mujer y sobretodo, de ser un agente de cambio en la sociedad. La intención de compartir estas líneas, además de expresar mi sentir y pensar es la de crear un poco de consciencia y empatía, porque pase lo que pase, seguiremos en la persecución de nuestros sueños.
Sigamos escribiendo historias de las que hablaran las próximas generaciones, salgamos a luchar por nuestros sueños y TODOS, sin importar si somos hombres o mujeres, hagamos de este mundo un lugar digno para amar.
Los quiero mucho,
Betty