
Hola a todos los corredores y corredoras que me leen el día de hoy. Bienvenidos a una nueva entrada de su blog El Diario del Corredor. Quiero comenzar deseándoles un maravilloso inicio de semana y recordarles que, sin importar la distancia o el medio siempre estoy con ustedes.
Hoy no tenía idea sobre que tema abordar… tengo tantas cosas que compartirles y ha pasado tanto y he sentido todo en estas semanas, especialmente en los últimos días, que irónicamente decidí hablar sobre las fuerzas que nos mueven: la motivación, la inspiración y el amor.
Me preguntan de dónde salen mis poemas, cómo me levanto a entrenar o cómo puedo terminar las rutinas con ustedes después de haber corrido dos sesiones de entrenamientos antes de nuestra hora de brillar… La palabra clave es: AMOR.
No es algo romántico, trataré de justificar mi respuesta y explicaré los orígenes de mi teoría. Creo que en principio todo parte de tener claros nuestros objetivos, es decir: UNA META (¿a dónde voy?). Soy fiel creyente de que cuando vas por la vida con destino hay una fuerza que te empuja a hacer grandes cosas. Si bien muchos saben “lo que quieren” o mejor dicho “lo que quisieran”, la diferencia entre concretarlo o no, radica de algo mucho más grande: COMPROMISO. El compromiso es el pilar que sostendrá tu meta. Actuar y llevar las cosas a cabo… requiere simplemente eso: dar el primer paso que te acerque a donde quieres estar mañana.
La clave para estar motivado es tener un motivo. Para mí la motivación es una fuerza externa que te lleva a actuar. Desde una recompensa como un aplauso, bienestar, alegría, o incluso un premio o dinero pueden ser motivadores (no importa qué es sino qué provoca). Por otro lado, la inspiración es la que nos hace seguir y e ir más lejos. Te motivas y haces lo que dijiste que harías (y puede ser fugaz o no). La inspiración perdura y te lleva a CREAR.
Podríamos decir que la inspiración y la motivación son como hermanas, la motivación en esta analogía sería la hermana menor. No sé cual es la clave de la inspiración, pero sé que viene de nuestro interior y nos lleva a dar lo mejor de nosotros mismos. Para mí, PERDURA. La puede despertar, en mi caso, descubrir un libro, sentir una canción, una conversación profunda… pero lo que me mantiene verdaderamente inspirada es el sentido de impacto. El Diario del Corredor me permite eso, y esa es la razón por la que salen tantas cosas maravillosas.
En mi opinión, todas las personas tenemos la obligación de mantenernos motivadas… Suena un poco extraño pero sí. La motivación viene de afuera, de algo que te haga sentir y te empuje, como una fuerza impulsora… Viene de algo tan simple como: de ver un vídeo, de leer algo, de escuchar a alguien, de una frase, incluso de ver el cielo, la lluvia, la naturaleza. La motivación viene en tantas formas, en diferentes empaques, pesos y presentaciones: desde una canción hasta una acción extraordinaria que nos pruebe que el ser humano es ilimitado.
Por otro lado encontrar o crear inspiración es un trabajo interno y profundo. Nace de seguir nuestras pasiones y de vivir una vida de la que nos sintamos orgullosos, el cómo, consiste en hacer lo que nos haga felices. Mi filosofía de vida consiste a ponerle amor a todo lo que hago. Desde el café que me preparo en las mañanas antes de entrenar, cada carta, palabra y cosa que comparto con todos ustedes, una conversación, leer un libro en fin. Hay que detenernos a observar y a apreciar cada cosa que hacemos, el olor de la lluvia, el sentir la fuerza con la que empujar el suelo, el aire entrando a nuestros pulmones y celebrar el milagro que es la vida. Saciar tu sed tras una larga suma de kilómetros, secar tu sudor tras un gran esfuerzo, en fin, hay que seguir buscando.
Hay más emociones y fuerzas impulsoras como el goce, la sensación de logro, la alegría e inclusive el miedo o el enojo, pero considero que todas pasan por una fase de motivación o terminan en alguna variante de lo que el amor es. Lo importante es canalizarlo y transformarlo en algo que te impulse y te ayude a emprender vuelo y no en algo que te frene. Los mejores poetas nacieron tras un corazón roto, los mejores negocios vinieron tras incertidumbre y los más bonitos arcoíris vienen después de la tormenta, así que no temas experimentar y vivir al máximo tus emociones.
Volviendo al compromiso como principal guardián y protector de nuestros sueños, la motivación es eso sobre lo que el compromiso se postra y la inspiración son las alas que nos llevarán lejos. El punto a donde quiero llegar es que necesitas todas las piezas, así que empieza por definir a dónde vas, qué quieres y para qué. Tu porqué es la gasolina de tus metas, sin importar si es algo tan profundo como trascender o llevar un estilo de vida sano, o superficial como lucir bien.. el punto es que lo necesitas; un Ferrari sin gasolina no va a llegar a ninguna parte.
Puedes usar una bitácora de hábitos como la que hay en tu libro LLEGA A LA META para reforzar tus compromisos. La primera sección del libro, te ayudará a aterrizar todo lo que mencionamos antes. Escribe tu historia: planea, reflexiona y motívate.
Ayer estaba leyendo sobre el amor; el amor según Erich Fröm, según la Biblia, según los poetas y cantautores que más me gustan y el amor según yo en mis versiones anteriores, leí cosas que escribí en diferentes etapas de mi vida, sobre el amor hacia la vida, amor propio, amor a los que nos rodean, a nuestras pasiones e incluso corazones rotos... Concluí que el amor es lo que mueve al mundo.
Encontrar el amor en lo qué hacemos, es la fuerza más grande de todas. Y sé que el amor inspira tanto que es capaz de provocar una fuente de motivación inagotable.
Todo con amor.
Los quiero mucho,
Betty