
Hola a todos los corredores que me leen, sin importar si lo hacen desde su cama, desde la oficina o mejor aún desde la pista o el lugar que prefieran para entrenar. Deseo que las cosas vayan bien con sus entrenamientos y sobre todo que se encuentren un paso más cerca de cumplir sus sueños.
La semana pasada les estuve compartiendo algo de mi experiencia como corredora para explicarles del cómo conocí este hermoso deporte y cuáles fueron los motivos que hicieron que me enamorara por completo del atletismo y que hasta la fecha siguen siendo mi combustible para continuar día a día esforzándome por ser mejor atleta.
Muchos se preguntan ¿qué se necesita para correr?… El día de hoy, quiero que reflexionemos sobre las cosas tanto técnicas o básicas y como las interiores (y más complicadas de trabajar a veces). Para empezar, correr es algo que aprendemos de manera natural, nadie nos enseña a correr, sin embargo, en la búsqueda de mejores resultados (que van desde terminar una carrera, mejorar tus récords personales, clasificar a un evento importante o subirse a un podium) olvidamos los principios esenciales de lo que hacemos y de aquello que puede beneficiar o ir en pro de nuestras metas.
Comenzando por lo básico, para correr necesitamos un par de tenis (de preferencia un buen calzado que vaya de acuerdo al tipo de pisada, el tipo de terreno y el tipo de entrenamiento que estemos haciendo), también es importante una alimentación sana y equilibrada, autorización médica y buen estado de salud (para evitar lesiones), espacios adecuados para correr (tiempo y lugares) y por último pero no menos importante un entrenador o un equipo de entrenamiento que sirvan de guía y acompañamiento en la construcción de nuestros sueños. La lista puede tener muchos más puntos y podemos seguirla en otra entrada de manera más específica hablando por ejemplo de suplementación, fisioterapia y gadgets que mejoren nuestra experiencia. Sin embargo, de lo he venido a hablarte hoy, es
de algo que necesitamos todos los corredores y no se puede comprar en las tiendas de deportes, ni tampoco viene en cajas o en sobres (a menos que sea tu Diario del Corredor jaja).
Me refiero a lo que muchos llaman «corazón» y otros «huevos», vamos a ser un poquito más precisos y resumiré estas dos cosas en una sola palabra, actitud.
La palabra actitud, según la RAE es:
La disposición de ánimo manifestada de algún modo.
De manera que una de las principales actitudes, que debe de tener un corredor, es LA CAPACIDAD DE RESILIENCIA que en otras palabras es la capacidad de la persona para anteponerse ante las adversidades… ¿Cuáles son estas adversidades? en el mundo de los corredores, las encontramos en forma de lesiones, malos resultados en las competencias, apretadas agendas de trabajo, climas desfavorecedores, compromisos familiares y laborales, etc. Un corredor genuino sabe que todos estos obstáculos son solamente pruebas que hay que superar para llegar a la meta.
Tanto para correr 5km o un maratón, necesitamos tener una buena actitud, no solo para competir sino para prepararnos desde que decides levantarte de tu cama todas las mañanas muy temprano o ir a entrenar muy tarde después de un largo día de trabajo; no detenerte cuando sientes la fatiga en los músculos porque sabes que aún faltan kilómetros o metros para cumplir, cuando decides comer saludable o no desvelarte el sábado porque el domingo tienes competencia. En fin, te compartiré algunas cosas que te pueden funcionar para hacer frente a los días difíciles y que te ayudarán a convertirte en mejor corredor:
1. La idea que tienes sobre ti mismo
Tener una buena imagen de nosotros mismos y sobre todo un gran respeto hacia nuestra persona, podrás superar cualquier situación
que se te presente. Si tu crees, puedes.
2. Tener información oportuna para un auto-análisis
El llevar un diario de entrenamiento y de hábitos en nuestra vida diaria, nos ayudará a evaluar que se está haciendo bien o lo que se pudiera hacer mejor. (Compren su libro YA)
3. Tener registros, tiempos parciales o vídeos de competencias pasadas
Tener información de competencias, donde estamos teniendo éxito o atravesamos un buen momento, es de gran ayuda para recordar esas sensaciones y volver a la senda del triunfo.
4. Entrenamiento mental
Conocer técnicas de visualización y manejo de las emociones resulta crucial para saber cómo reaccionar ante situaciones que se encuentren fuera de nuestro control (pueden consultar la sección 3 de LLEGA A LA META donde hay muchos ejercicios de este tipo).
Además de todo esto y haciendo referencia a lo que hablábamos la semana pasada, el saber ¿por qué corremos? (si no lo leíste aún, te invito a ir de inmediato a checarlo) es importantísimo tener clara tu meta, es decir: AMBICIONAR un resultado, ya que de esta manera le daremos sentido a las desmañanadas, a las exigencias físicas, a la fatiga post entrenamiento y a los dolores musculares.
Mi sueño es ser cada vez una mejor atleta; me preparo cada día y trato de mantener una actitud positiva (aún en los entrenamientos más exigentes) con la convicción de que todo esto me llevará al resultado que deseo. Te invito a que pongas esto en práctica y adquieras más consciencia sobre lo que haces cada día.
Me gustaría mucho saber qué es lo que tú piensas, ¿Qué crees que necesitamos para ponernos los tenis y salir a romper las calles aunque llueva, truene o relampaguee?